Incendios en Entornos Marítimos y Portuarios: Análisis, Prevención y Determinación de Causas
En 2024 se registraron 250 incendios en buques, la cifra más alta de la última década, afectando principalmente a portacontenedores, buques ro-ro y terminales portuarias. Estos incidentes no solo ponen en riesgo la vida de la tripulación y causan pérdidas millonarias en carga y embarcaciones, sino que también generan graves impactos ambientales y paralizan cadenas de suministro globales. La complejidad de estos siniestros requiere un enfoque multidisciplinar que combine prevención, respuesta inmediata e investigación forense especializada para identificar el origen y evitar su recurrencia.

Principales Causas de Incendios en Entornos Marítimos y Portuarios
La investigación técnica de incendios en buques revela que las causas más frecuentes están relacionadas con mercancías peligrosas mal declaradas. La sustancias químicas y las baterías electricas presentes en dispositivos electrónicos y vehículos eléctricos encabezan la lista de materiales que, cuando no se declaran correctamente, desencadenan incendios devastadores en las bodegas de carga. Los transportistas que omiten o falsifican la declaración de estas mercancías para acceder a tarifas de flete más económicas ponen en peligro toda la operación marítima.
Los fallos eléctricos constituyen otra causa principal de incendios en embarcaciones. Las salas de máquinas de los buques concentran equipos que alcanzan temperaturas superiores a 250°C, especialmente en los sistemas de gases de escape. Cuando cables recalentados por exceso de carga, enchufes oxidados o fusibles inadecuados coinciden con fugas de combustible o aceite hidráulico a presión, el riesgo de ignición se multiplica exponencialmente. La normativa SOLAS establece que las temperaturas superficiales en estos espacios deben mantenerse por debajo de 220°C mediante sistemas de aislamiento térmico.
Según datos del proyecto Lash Fire, aproximadamente el 90% de los incendios fortuitos en este tipo de embarcaciones se originan por estas causas. El diseño de estos buques, con espacios de carga abiertos sin mamparos divisorios que faciliten la contención del fuego, permite que un pequeño incendio se propague rápidamente alimentado por el abundante oxígeno disponible.
El factor humano tampoco debe subestimarse en la ecuación de riesgo. El descuido en la manipulación de materiales peligrosos, la falta de mantenimiento preventivo de equipos críticos, deficiencias en la formación de la tripulaciónsobre protocolos de seguridad contra incendios y las omisiones en la detección temprana de situaciones peligrosas contribuyen significativamente a que se produzcan y propaguen incendios en entornos marítimos y portuarios. La investigación técnica especializada permite identificar estas cadenas de fallos para implementar medidas correctivas efectivas.

Incendios en Portacontenedores: El Desafío del Transporte Moderno
Los incendios en buques portacontenedores presentan desafíos únicos que los convierten en los más complejos de combatir. El tamaño creciente de estas embarcaciones, con capacidades que superan las 20.000 TEU, implica que miles de contenedores se apilan en múltiples niveles, muchos de ellos inaccesibles una vez completada la estiba. Alfred Gómez, director de Normas Marítimas de Seaspan Corp, advierte que «con el aumento del tamaño de los buques, no nos hemos puesto al día con los equipos de lucha contra incendios«, una realidad que agrava la vulnerabilidad ante estos siniestros.
La detección temprana resulta extremadamente difícil cuando el fuego se origina en bodegas de carga profundas o en contenedores ubicados en el centro de bloques de estiba. Una tripulación típica de 20 a 30 personas enfrenta la tarea casi imposible de localizar, acceder y extinguir un incendio que puede haber estado propagándose durante horas antes de ser detectado. Los sistemas de extinción fijos, diseñados originalmente para buques de carga general, han demostrado ser insuficientes para la configuración y volumen de los portacontenedores modernos.
Casos emblemáticos como el incendio del buque Morning Midas en junio de 2024, que transportaba más de 3.000 vehículos incluidos modelos eléctricos, o el hundimiento del Felicity Ace en 2022 con 4.000 vehículos a bordo, evidencian la magnitud de las pérdidas potenciales. Las baterías de iones de litio presentes en vehículos eléctricos e híbridos introducen riesgos adicionales: cuando entran en fuga térmica, alcanzan temperaturas superiores a 1.000°C y liberan gases tóxicos, complicando exponencialmente las labores de extinción y poniendo en riesgo la vida de la tripulación.

Normativa Internacional y Sistemas de Protección Contra Incendios
El Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida Humana en el Mar (SOLAS), administrado por la Organización Marítima Internacional (OMI), establece el marco normativo fundamental para la protección contra incendios en buques mercantes. El Capítulo II-2 revisado, vigente desde 2002, estructura los requisitos siguiendo el «proceso de hipótesis de incendio»: prevención, detección temprana, extinción, contención y evacuación. El Código Internacional de Sistemas de Seguridad contra Incendios (Código FSS) complementa SOLAS con especificaciones técnicas detalladas sobre instalación, rendimiento y prueba de componentes.
La prevención de incendios comienza con el control estricto de materiales combustibles. SOLAS exige que alfombras, revestimientos de paredes y otros elementos decorativos cumplan requisitos de no combustibilidad, mientras que los sistemas eléctricos deben incorporar protecciones contra sobrecargas. En las instalaciones portuarias, las Instrucciones Técnicas Complementarias y las Ordenanzas de Autoprotección establecen medidas específicas para terminales de pasajeros y carga, tinglados, varaderos y zonas de manipulación de mercancías peligrosas.
Los sistemas de detección temprana han evolucionado significativamente incorporando tecnología de inteligencia artificial. Detectores de humo aspirativos en bodegas de carga, cámaras térmicas de 360° en terminales portuarias y sensores de temperatura en tiempo real permiten identificar puntos calientes antes de que se produzca la ignición. El proyecto Lash Fire, desarrollado entre 2019 y 2024 con participación de 28 entidades europeas incluido el Centro de Seguridad Marítima Integral Jovellanos en España, ha impulsado soluciones innovadoras como drones de monitorización térmica y arcos de sensores en terminales que examinan cada vehículo antes del embarque.
La formación de la tripulación constituye un pilar esencial de la seguridad contra incendios marítimos. El Convenio STCW (Formación, Titulación y Guardia) exige que todos los tripulantes completen capacitación básica en prevención y lucha contra incendios antes de embarcar. Los buques deben realizar ejercicios periódicos de control de averías, evacuación y uso de equipos de extinción. En España, los equipos MIRG (Maritime Incident Response Group), formados por bomberos especializados de Barcelona, Tarragona y otras ciudades portuarias, reciben entrenamiento avanzado en el Centro Jovellanos para intervenir en incendios en embarcaciones fondeadas o atracadas.

Seguridad Contra Incendios en Instalaciones Portuarias
Las instalaciones portuarias y terminales logísticas presentan zonas de alto riesgo donde convergen mercancías peligrosas, equipos de manipulación pesados con superficies calientes, y espacios confinados con apilamiento denso de contenedores. Según datos de TT Club, el 19% de los 1.600 siniestros relacionados con equipos portuarios en la última década involucran incendios, una proporción que se mantiene estable evidenciando la persistencia del riesgo. El 90% de los incendios en equipos de manipulación portuaria se originan en fugas hidráulicas, donde el aceite presurizado puede proyectarse hasta 10 metros y contactar con superficies que superan los 500°C de temperatura de ignición.
Los Planes de Autoprotección (PAU) constituyen herramientas obligatorias para puertos comerciales, pesqueros y deportivos en España según el Real Decreto 393/2007. Estos planes, coordinados con los de las instalaciones concesionadas dentro del recinto portuario, establecen protocolos de actuación ante emergencias, sistemas de detección y extinción, vías de evacuación y responsabilidades del personal. La Autoridad Portuaria de Valencia, por ejemplo, opera un Centro de Control de Emergencias (CCE) que funciona 24/7 monitorizando todas las operaciones y coordinando la respuesta inmediata ante cualquier incidente mediante integración de cámaras térmicas, detectores y sistemas de alarma.
La gestión de mercancías peligrosas en puertos requiere cumplimiento del Real Decreto 145/1989 sobre admisión, manipulación y almacenamiento, así como del Real Decreto 840/2015 sobre control de riesgos de accidentes graves con sustancias peligrosas. Los establecimientos que almacenan cantidades mínimas específicas deben elaborar un Plan de Emergencia Interior e integrarlo con el PAU del puerto. La coordinación entre Autoridades Portuarias, Capitanías Marítimas, servicios de prevención de incendios municipales y equipos MIRG resulta crítica para garantizar una respuesta eficaz que proteja vidas, bienes y el medio ambiente marino.

El Papel de la Investigación de Incendios en Entornos Marítimos
La investigación técnica especializada de incendios en entornos marítimos y portuarios trasciende la simple documentación del siniestro para convertirse en una herramienta fundamental de prevención. Determinar con precisión el punto de origen, identificar la fuente de ignición y reconstruir la secuencia de eventos permite establecer responsabilidades, implementar medidas correctivas y evitar la recurrencia de incidentes similares. La metodología de investigación forense, basada en el método científico y guías internacionales como la NFPA 921, examina patrones de quemado, daños estructurales, testimonios de tripulación y testigos, y evidencias materiales para construir hipótesis científicamente válidas.
Ignite Investigación de Incendios aporta experiencia específica en siniestros marítimos, habiendo investigado incendios en embarcaciones y transportes que incluyen casos en puertos españoles y zonas costeras. La especialización en determinación de causas y orígenes aplicada al sector náutico y portuario permite identificar fallos en sistemas eléctricos de a bordo, deficiencias en protocolos de carga de mercancías peligrosas, inadecuado mantenimiento de equipos críticos y otras causas raíz que, una vez documentadas, generan valor para compañías navieras, operadores portuarios, aseguradoras y autoridades marítimas. Cuando se produce un incendio en un buque o instalación portuaria, contar con una investigación técnica rigurosa marca la diferencia entre repetir errores o construir un futuro más seguro en la navegación y operación portuaria.

Los mayores problemas de seguridaden grandes buquesdedicados al transporte de automóvilesrequieren una comprensión profunda de cómo los riesgos de incendiovarían según el tipo de automóvilestransportado, especialmente vehículos eléctricos cuyas baterías de litio liberan energíasuficiente para convertir la base del fuegoen un siniestro incontrolable. El reglamento de instalacionesde protección contra incendios establece que diferentes tipos de buquesdeben contar con extintores, sistemas de aguanebulizada y instalaciones de protecciónespecíficas para sus características operativas, sin embargo, los principales problemas de seguridadpersisten cuando los equipos de extinción de incendiosresultan insuficientes ante la magnitud de las cargas modernas, evidenciando que la investigación técnica post-siniestro es fundamental para actualizar protocolos, identificar deficiencias normativas y prevenir tragedias futuras en entornos marítimos y portuarios.tragedias futuras en entornos marítimos y portuarios.
Como curiosidad, te invitamos a leer esta noticia
El PFOS será eliminado de los sistemas contra incendios marítimos