Un incendio en buque es uno de los siniestros más difíciles de investigar. Cuando el fuego se declara dentro de un barco, se propaga por una estructura metálica cerrada en la que el acero conduce el calor entre compartimentos, los sistemas fijos de extinción inundan los espacios con gas y la escena puede acabar bajo el agua o desplazada lejos del puerto de origen. Si además interviene un servicio de salvamento marítimo, las evidencias se alteran con rapidez. Reconstruir el origen del fuego en estas condiciones exige método científico y experiencia en entornos confinados.
Según la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA), solo en 2022 se registraron 2.510 accidentes e incidentes marítimos en aguas europeas, y el fuego figura de forma recurrente entre los más graves. En España, la investigación técnica de estos sucesos corresponde a la CIAIM, cuyos informes sitúan reiteradamente la sala de máquinas como el espacio donde se origina la mayoría de los incendios a bordo.
Por qué un incendio en un barco es tan difícil de investigar
El interior de un buque no se comporta como cualquier edificio cerrado. El casco se divide en compartimentos estancos mediante mamparos y cubiertas de acero. Esa compartimentación, pensada para contener vías de agua y fuego, complica la investigación: el acero es un excelente conductor del calor, de modo que un incendio en un compartimento puede inflamar materiales situados en espacios contiguos sin que exista llama directa entre ellos.
La ventilación añade otra capa de dificultad. Los espacios interiores dependen de ventilación forzada que, ante el fuego, puede convertirse en vía de propagación del humo y de aporte de oxígeno al foco. El resultado son patrones de daño que solo una lectura experta sabe distinguir entre origen real y propagación.
La sala de máquinas, principal foco del fuego a bordo
La experiencia en siniestros marítimos sitúa la sala de máquinas como el punto crítico de riesgo. Concentra los motores principales y auxiliares, las calderas, los grupos electrógenos y un denso entramado de líneas de combustible, aceite e instalación eléctrica, todo operando a alta temperatura en un volumen reducido.
El mecanismo de ignición más característico es la proyección de combustible o aceite a presión sobre una superficie caliente —un colector de escape o un conducto sin aislar—. Una fuga mínima puede pulverizar el fluido en un aerosol que, al contactar con una superficie por encima de su temperatura de autoignición, se inflama de inmediato. Localizar ese punto entre cientos de metros de tubería es una de las tareas centrales de la investigación.

Causas más frecuentes de incendios en buques
Cada siniestro tiene sus particularidades según el tipo de buque —mercante, RoRo, portacontenedores, transporte de vehículos, pesquero o recreo—, pero existen causas que se repiten.
Fugas de combustible y fallos eléctricos
Las fugas de hidrocarburos sobre superficies calientes en la sala de máquinas son una de las causas más habituales. El fallo de una junta, la fatiga de una conducción o la corrosión de una línea pueden liberar combustible que alcanza un colector de escape y se inflama. A ello se suman los fallos en la instalación eléctrica: la humedad y la salinidad favorecen la corrosión de los conductores y la formación de arcos en cuadros, motores y equipos de control.
Trabajos en caliente y carga peligrosa: camiones y baterías de litio
Las operaciones de soldadura, corte o amolado sin medidas preventivas son una causa recurrente, sobre todo durante reparaciones a bordo. El tipo de carga introduce riesgos añadidos: los buques RoRo y de transporte de vehículos concentran automóviles y vehículos pesados —desde un turismo hasta un camión de gran tonelaje— con depósitos de combustible y, cada vez más, baterías de ión-litio susceptibles de fuga térmica. Conviene precisar que el sector asegurador marítimo ha señalado que ningún incendio de este tipo ha sido demostrado como causado por un vehículo eléctrico de fábrica, lo que subraya la necesidad de una investigación rigurosa frente a hipótesis precipitadas.
Casos recientes en puertos españoles
Los puertos de Valencia, Barcelona o Palma concentran un intenso tráfico de ferris, buques RoRo y cruceros, y son escenario frecuente de este tipo de sucesos. En agosto de 2025, el ferry Ciutat de Sóller, que cubre la ruta entre Valencia y Palma, sufrió un incendio en la sala de máquinas mientras estaba atracado en el puerto de Valencia; el fuego se originó en un motor auxiliar y fue sofocado por los servicios de extinción sin víctimas.
Apenas un mes después, un buque pesquero ardió en el puerto de Ribeira durante labores de reparación, apuntando la chispa de una soldadura como foco inicial. En la respuesta intervinieron los servicios de salvamento marítimo con bombas de achique para evitar el hundimiento, la Guardia Civil y la autoridad portuaria, Portos de Galicia. Casos como estos ilustran por qué los trabajos de extinción y de salvamento, pese a ser imprescindibles, alteran la escena y obligan a actuar con rapidez para preservar las evidencias.
Cómo se investiga un incendio en el interior de un buque
La investigación a bordo aplica el mismo método científico que Ignite Investigación de Incendios emplea en todos los siniestros: el protocolo de la NFPA 921, estándar internacional de referencia en investigación forense de incendios. Su aplicación en el mar plantea retos que no se dan en tierra.

De la escena al laboratorio
El primer paso es reconstruir el patrón de combustión a partir de los daños en mamparos, cubiertas y maquinaria, distinguiendo el origen del fuego de los efectos de su propagación. Cuando se sospecha un origen eléctrico, la técnica de arc mapping —cartografía de todos los puntos con evidencia de arco— permite ordenar la secuencia de los eventos. En laboratorio, el análisis metalográfico de las perlas de fusión mediante microscopía electrónica (SEM/EDX) establece si los arcos son anteriores o posteriores al inicio del incendio, dato determinante para fijar la causa.
El mayor reto es la preservación de la escena. La actuación de los sistemas fijos de CO2, el agua de extinción, la escora del buque y las operaciones de reflotado o remolque pueden destruir evidencias de forma irreversible. Por eso es crítico documentar y muestrear cuanto antes, con una cadena de custodia estricta.

Por qué elegir una investigación independiente
La investigación independiente garantiza objetividad y rigor científico en la determinación de causas. Ignite Investigación de Incendios se especializa exclusivamente en el análisis forense de incendios, sin vinculación alguna con compañías aseguradoras ni con empresas de peritación o valoración de daños. Esa independencia resulta clave cuando se necesita una opinión técnica imparcial para procedimientos judiciales, reclamaciones entre partes, navieras o armadores.
Aplicamos metodología NFPA 921 con tecnología de vanguardia: análisis SEM/EDX, metalografía especializada, documentación con drones en espacios de difícil acceso y reconstrucción técnica de la secuencia del fuego. ¿Necesita determinar la causa real de un incendio a bordo de un buque o embarcación? Contacte con Ignite Investigación de Incendios para una investigación forense rigurosa e independiente.

Preguntas frecuentes
¿Por qué es tan difícil investigar un incendio en un barco? Porque el fuego se desarrolla en una estructura metálica confinada en la que el acero conduce el calor entre compartimentos, la ventilación forzada altera los patrones de combustión y los sistemas de extinción, el agua o el propio reflotado del buque modifican la escena. Distinguir el origen real de los efectos de la propagación exige una metodología específica.
¿Cuál es el lugar del buque donde se originan más incendios? La sala de máquinas, donde se concentran motores, grupos electrógenos y líneas de combustible y aceite a alta temperatura junto con la instalación eléctrica. Es el punto crítico de riesgo de fuego a bordo.
¿Los coches y camiones eléctricos provocan más incendios en los buques? Las baterías de ión-litio añaden un riesgo específico porque, en caso de fuga térmica, el incendio es más difícil de extinguir. Aun así, el sector asegurador marítimo ha señalado que ningún incendio en buques de transporte de vehículos ha sido demostrado como causado por un vehículo eléctrico de fábrica, lo que refuerza la necesidad de investigar la causa real.
¿Se puede investigar un incendio después de que el buque haya sido reflotado o asistido por salvamento? Sí, aunque con mayor dificultad. Los trabajos de extinción y de salvamento alteran la escena, por lo que conviene preservarla y documentarla cuanto antes. Las técnicas de laboratorio permiten extraer información de las muestras conservadas incluso en escenarios muy degradados.
Enlaces de interés
CIAIM – Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimoshttps://www.transportes.gob.es/organos-colegiados/ciaim Organismo encargado de la investigación técnica de los accidentes marítimos en España. Sus informes son referencia sobre causas y circunstancias de los incendios a bordo.
EMSA – Informe anual de siniestros e incidentes marítimos https://anave.es/emsa-publica-su-informe-anual-sobre-siniestros-e-incidentes-maritimos/ Resumen del informe anual de la Agencia Europea de Seguridad Marítima, con datos estadísticos sobre número de siniestros, tipologías y tendencias.
Organización Marítima Internacional – Convenio SOLAShttps://www.imo.org/es/About/Conventions/Paginas/International-Convention-for-the-Safety-of-Life-at-Sea-(SOLAS),-1974.aspx Convenio internacional que fija los requisitos de seguridad contra incendios a bordo: compartimentación, detección y sistemas fijos de extinción.
NFPA 921 – Guía para la investigación de incendios y explosiones https://www.nfpa.org/codes-and-standards/nfpa-921-standard-development/921 Estándar internacional del método científico aplicado a la determinación de origen y causa, con capítulos sobre incendios en vehículos y embarcaciones.
Ignite Investigación de Incendios. Investigación forense independiente de incendios con metodología NFPA 921.
